Akani Simbine

La revolución de la velocidad

Akani Simbine convierte en oro todo lo que pisa. Akani, una de las figuras más brillantes del atletismo sudafricano que se pasea por los estadios internacionales enarbolando la bandera de su país, se unió a la familia Richard Mille con tan solo 24 años.

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Sin embargo, no es el primer velocista de corta distancia en integrar la familia. En los 100 metros de la Diamond League de Londres en 2019, Akani adelantó al campeón mundial, Yohan Blake, —también miembro de la familia RM— anotando un tiempo de 9,93 s. «Me sentí muy satisfecho con el tiempo. Si había llegado hasta allí era para ganar. Lo necesitaba, sobre todo, para motivarme y volví de allí con mi mejor marca de la temporada».

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Gracias al compromiso y la dedicación, el joven atleta de Johannesburgo se ha acercado progresivamente a sus rivales a una velocidad revolucionaria. Yohan ya se había percatado de que Akani le pisaba los talones en los Juegos Olímpicos de Río, donde solo pudo sacar al sudafricano una ventaja de una centésima de segundo, quedando en la 4ª y 5ª posición respectivamente. Akani pasó el año 2018 saltando de un podio internacional a otro. Tras conquistar el bronce en el Meeting de Atletismo de Madrid (donde registró un tiempo de 9,98 s, su primer tiempo en los 100 metros por debajo de los 10 segundos), logró la medalla de plata en el Golden Spike de Ostrava (República Checa) y, finalmente, se colgó el oro en los Juegos de la Commonwealth celebrados en la Gold Coast de Australia. Las intensivas sesiones de entrenamiento diario que sigue Akani son sin duda las responsables de su éxito. Aunque también le debe una gran parte del mérito a los consejos de un amigo muy especial, alguien que comprende mejor que nadie la envergadura de los retos físicos y mentales que plantean los 100 metros: el legendario Usain Bolt.

«Es un honor formar parte de la familia Richard Mille. Richard Mille se esfuerza constantemente para ser el mejor y yo me esfuerzo de igual modo para ser el mejor en lo mío: correr muy rápido. Corro contra el tiempo, así que colaborar con un maestro del tiempo es una apuesta segura. El tiempo es muy valioso y Richard lo sabe bien. Él es toda una inspiración y el perfecto ejemplo de cómo el esfuerzo y el empeño por alcanzar la excelencia te recompensan con lo que siempre has deseado lograr o incluso lo que nunca imaginaste conseguir».

Akani Simbine